Fecha: 2023-06-15
Un sueño moldeado por la creatividad
joven con pensamiento divergente crea un negocio único para poder crecer.
Neilida Roblero originaria de Cuilco, Huehuetenango, una joven madre soltera que demuestra sus habilidades para construir un negocio a través de la creatividad, moldeando ideas y obtener productos vendibles a los consumidores de su municipio y fuera de ella. Antes de participar en la tercera cohorte de la iniciativa juvenil del proyecto Comunidades Liderando su Desarrollo (CLD), Neilida ya tenía ciertas habilidades y experiencias propias de emprendedurismo.
Neilida Roblero en su espacio de trabajo, mostrando un de los moño de su emprendimiento.
“Mis padres no son profesionales, mi madre solo obtuvo el grado de tercero primaria. Mi mamá es emprendedora, ella nos ha crecido con los trabajos de costura y panadería, actualmente mi mamá solo se dedica a la costura y mi papá dedica su tiempo a un negocio de ferretería, ¡Lo emprendedor ya lo traemos en la sangre!... Ellos han sido emprendedores y así nos han sacado adelante”. Expresó Neilida.
Su trayectoria la condujo a participar en la iniciativa del proyecto CLD, pero sus inicios no fueron de los mejores, ya que tuvo dificultades que marcaron su vida, pero sus familiares estaban allí para apoyarla y uno de los detonantes que la motivo a iniciar y crear un negocio fue su pequeña hija.
“Era una muchacha que me dedicaba a tiempo completo a mi hogar. Alguien que estaba buscando como poder salir adelante, poder ayudar a mis papás, a tener crecimiento personal y sobre todo cuidar de mi hija”. Indicó Neilida.
Neilida Roblero de pie, abrazando a su hija.
Neilida es la tercera hija de la familia, todos sus hermanos incluyéndola, son profesionales, pero la situación del país no les ha permitido ejercer dignamente, por la falta de empleo. Un tiempo atrás uno de los hermanos tuvo que migrar debido a las dificultades que existía en su comunidad y las otras hermanas pudieron conseguir un empleo que las detuvo a no arriesgarse a salir del país. Para Neilida en ese entonces encontrar un trabajo era algo complejo lo que la sumergió en un abismo de depresión y planificar migrar a Estados Unidos, pero sus familiares la detuvieron para que no lo hiciera, incluso su hermano le mencionaba sobre las dificultades de migrar y las consecuencias que iba a tener si lo hacía. Pero ella estaba decidida a emprender el viaje con su pequeña hija, sus familiares simplemente le dieron el apoyo ante esa decisión.
Un hecho importante fue cuando nació su hija y le dio la esperanza de ver la vida de manera distinta, a pensar en ideas que la llevaría a conciliar un negocio propio.
“Yo inicié con mi emprendimiento debido a mi nena. Tenía el deseo de tener algo más para poder sostenerme, y como mencioné antes a mí me gusta mucho la creatividad, entonces empecé a buscar como hacerle accesorios a mi nena en su cabello, fue allí donde comenzó todo”. Mencionó Neilida
A pesar de eso ella no conseguí sus objetivos debido a que emprendió sin previa capacitación. El emprendimiento de creación de moños ya existía hace tres años y como no tenía buenos resultados decidió desistir de la idea y ver a otros horizontes. Lo importante de esta situación fue que el proyecto CLD arrancó con su tercera cohorte justamente cuando Neilida estaba decidida a salir del país. Gracias a la Asociación para el Desarrollo Sostenible de la Juventud (ADESJU) socio implementador del proyecto CLD se logró vincular a un grupo de jóvenes de Cuilco a la iniciativa.
“Me enteré por parte de ADESJU, con José Juárez, (Técnico de campo/ADESJU). Anteriormente me habían comentado, pero no le di mucho interés porque casi no salgo de mi casa. José me contó sobre el proyecto, me invitó a participar en el tema de las capacitaciones para mejorar el emprendimiento que yo tenía. Yo ya tenía 3 años desde que empecé. Me llamó mucho la atención porque me explicó todo lo que nos iban a enseñar y lo que nos iban a dar a conocer”. Indicó Neilida.
Gracias a que se está promoviendo el tema de emprendimientos con enfoque a juventud, algunos de los jóvenes del Altiplano ven de manera distinta el presente y futuro de sus vidas. El proyecto CLD ha generado inversiones significativas en las juventudes del occidente, para reducir las brechas de desigualdades y el flujo migratorio que permiten el incremento del arraigo. Neilida, fue participante del proceso de la metodología Aprende y Emprende de ADESJU, logrando reforzar sus conocimientos y habilidades para manejar correctamente su emprendimiento que había dejado estancado. Ahora se siente satisfecha porque entiende la importancia de poder capacitarse y tener los conocimientos previos para crear un negocio.
Neilida Roblero elaborando moños de su emprendimiento.
Luego de presentar su idea a través de un plan de negocio fue una de las ganadoras del capital semilla que aportó el proyecto CLD a 81 jóvenes de Huehuetenango, Quetzaltenango, Quiché, Totonicapán y San Marcos. Esto le permitió abrirse camino para seguir adelante y volver a empezar de nuevo.
“Fue un momento de lágrimas y de sentimientos. Me di cuenta de todo lo que yo estaba haciendo; lo que un día empecé con una mi cajita chiquita, en mi cuarto, con una mi mesa pequeña, en la cama trabajando y darme cuenta de lo que he estado logrando” Emotivamente expresó Neilida tras recibir la nota de ganadora al capital semilla.
Actualmente sigue trabajando en su emprendimiento denominado Moños Jadee, nombre que colocó en honor a su hija. Su emprendimiento genera mejores ganancias que antes y ha logrado conseguir distribuir sus productos a una tienda de Pradera, Huehuetenango y muy pronto inaugurará su propio local para ampliar su negocio. Esto demuestra la capacidad de los jóvenes, sobre todo sus ideas creativas para a traer una idea a la realidad. El proyecto CLD apuesta a estas iniciativas que tienen una visión de desarrollo desde las propias localidades.
Neilida Roblero originaria de Cuilco, Huehuetenango, una joven madre soltera que demuestra sus habilidades para construir un negocio a través de la creatividad, moldeando ideas y obtener productos vendibles a los consumidores de su municipio y fuera de ella. Antes de participar en la tercera cohorte de la iniciativa juvenil del proyecto Comunidades Liderando su Desarrollo (CLD), Neilida ya tenía ciertas habilidades y experiencias propias de emprendedurismo.
Neilida Roblero en su espacio de trabajo, mostrando un de los moño de su emprendimiento.
“Mis padres no son profesionales, mi madre solo obtuvo el grado de tercero primaria. Mi mamá es emprendedora, ella nos ha crecido con los trabajos de costura y panadería, actualmente mi mamá solo se dedica a la costura y mi papá dedica su tiempo a un negocio de ferretería, ¡Lo emprendedor ya lo traemos en la sangre!... Ellos han sido emprendedores y así nos han sacado adelante”. Expresó Neilida.
Su trayectoria la condujo a participar en la iniciativa del proyecto CLD, pero sus inicios no fueron de los mejores, ya que tuvo dificultades que marcaron su vida, pero sus familiares estaban allí para apoyarla y uno de los detonantes que la motivo a iniciar y crear un negocio fue su pequeña hija.
“Era una muchacha que me dedicaba a tiempo completo a mi hogar. Alguien que estaba buscando como poder salir adelante, poder ayudar a mis papás, a tener crecimiento personal y sobre todo cuidar de mi hija”. Indicó Neilida.
Neilida Roblero de pie, abrazando a su hija.
Neilida es la tercera hija de la familia, todos sus hermanos incluyéndola, son profesionales, pero la situación del país no les ha permitido ejercer dignamente, por la falta de empleo. Un tiempo atrás uno de los hermanos tuvo que migrar debido a las dificultades que existía en su comunidad y las otras hermanas pudieron conseguir un empleo que las detuvo a no arriesgarse a salir del país. Para Neilida en ese entonces encontrar un trabajo era algo complejo lo que la sumergió en un abismo de depresión y planificar migrar a Estados Unidos, pero sus familiares la detuvieron para que no lo hiciera, incluso su hermano le mencionaba sobre las dificultades de migrar y las consecuencias que iba a tener si lo hacía. Pero ella estaba decidida a emprender el viaje con su pequeña hija, sus familiares simplemente le dieron el apoyo ante esa decisión.
Un hecho importante fue cuando nació su hija y le dio la esperanza de ver la vida de manera distinta, a pensar en ideas que la llevaría a conciliar un negocio propio.
“Yo inicié con mi emprendimiento debido a mi nena. Tenía el deseo de tener algo más para poder sostenerme, y como mencioné antes a mí me gusta mucho la creatividad, entonces empecé a buscar como hacerle accesorios a mi nena en su cabello, fue allí donde comenzó todo”. Mencionó Neilida
A pesar de eso ella no conseguí sus objetivos debido a que emprendió sin previa capacitación. El emprendimiento de creación de moños ya existía hace tres años y como no tenía buenos resultados decidió desistir de la idea y ver a otros horizontes. Lo importante de esta situación fue que el proyecto CLD arrancó con su tercera cohorte justamente cuando Neilida estaba decidida a salir del país. Gracias a la Asociación para el Desarrollo Sostenible de la Juventud (ADESJU) socio implementador del proyecto CLD se logró vincular a un grupo de jóvenes de Cuilco a la iniciativa.
“Me enteré por parte de ADESJU, con José Juárez, (Técnico de campo/ADESJU). Anteriormente me habían comentado, pero no le di mucho interés porque casi no salgo de mi casa. José me contó sobre el proyecto, me invitó a participar en el tema de las capacitaciones para mejorar el emprendimiento que yo tenía. Yo ya tenía 3 años desde que empecé. Me llamó mucho la atención porque me explicó todo lo que nos iban a enseñar y lo que nos iban a dar a conocer”. Indicó Neilida.
Gracias a que se está promoviendo el tema de emprendimientos con enfoque a juventud, algunos de los jóvenes del Altiplano ven de manera distinta el presente y futuro de sus vidas. El proyecto CLD ha generado inversiones significativas en las juventudes del occidente, para reducir las brechas de desigualdades y el flujo migratorio que permiten el incremento del arraigo. Neilida, fue participante del proceso de la metodología Aprende y Emprende de ADESJU, logrando reforzar sus conocimientos y habilidades para manejar correctamente su emprendimiento que había dejado estancado. Ahora se siente satisfecha porque entiende la importancia de poder capacitarse y tener los conocimientos previos para crear un negocio.
Neilida Roblero elaborando moños de su emprendimiento.
Luego de presentar su idea a través de un plan de negocio fue una de las ganadoras del capital semilla que aportó el proyecto CLD a 81 jóvenes de Huehuetenango, Quetzaltenango, Quiché, Totonicapán y San Marcos. Esto le permitió abrirse camino para seguir adelante y volver a empezar de nuevo.
“Fue un momento de lágrimas y de sentimientos. Me di cuenta de todo lo que yo estaba haciendo; lo que un día empecé con una mi cajita chiquita, en mi cuarto, con una mi mesa pequeña, en la cama trabajando y darme cuenta de lo que he estado logrando” Emotivamente expresó Neilida tras recibir la nota de ganadora al capital semilla.
Actualmente sigue trabajando en su emprendimiento denominado Moños Jadee, nombre que colocó en honor a su hija. Su emprendimiento genera mejores ganancias que antes y ha logrado conseguir distribuir sus productos a una tienda de Pradera, Huehuetenango y muy pronto inaugurará su propio local para ampliar su negocio. Esto demuestra la capacidad de los jóvenes, sobre todo sus ideas creativas para a traer una idea a la realidad. El proyecto CLD apuesta a estas iniciativas que tienen una visión de desarrollo desde las propias localidades.
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