Fecha: 2023-03-08
Reinventando las ideas
Joven aprovecha su potencial creativo para volver a iniciar y asegurar su futuro.
El proyecto Comunidades Liderando su Desarrollo (CLD) junto a sus socios implementadores invierten en las ideas creativas de las juventudes del occidente de Guatemala, con el fin de reducir las brechas de desigualdades e incrementar el desarrollo económico rural.
En Cantel, un municipio apegado al este del departamento de Quetzaltenango, con clima frio que cubre el manto de los cerros que compone una parte del Altiplano, donde mayormente su gente desde temprana edad, se incorpora a las tareas productivas para convertirse en los proveedores del hogar, lo que reduce las posibilidades del derecho a educarse. Leticia Yac es un claro ejemplo, de una mujer joven, que con pocas oportunidades a logrado junto a sus familiares salir adelante.
Leticia Yac sostiene un pollito de su primer emprendimiento, antes de explorar nuevas ideas.
“Mis padres no contaban con educación, mi padre era carpintero y mi madre era ama de casa y en casa éramos 10 hermanos, no disfrutábamos de buenos beneficios. Mi padre al poco tiempo, murió por diabetes crónica, siendo nosotros pequeños ¡no sabíamos que hacer!” Expreso Leticia, actual emprendedora del proyecto CLD.
La desigualdad en oportunidades y los retos que enfrentan los jóvenes, los tientan a migrar a otros lugares para conseguir la prosperidad que tanto anhelan. Para la Leticia rendirse no es una opción y sabe muy bien que el esfuerzo conlleva una recompensa, a pesar de las dificultades y el peso de las obligaciones que contrajo desde pequeña, nunca supo rendirse. “En ese tiempo nos costaba bastante, pero buscábamos la forma de salir adelante.” indicó.
El proyecto CLD, desde su iniciativa Impulso a Emprendimientos Juveniles ha brindado capital de semilla a más de 100 jóvenes del Occidente, con el fin de catapultar las ideas creativas e innovadoras de la juventud guatemalteca y les esa alternativa para que se queden y busquen su propio desarrollo desde sus comunidades. Leticia antes de ingresar al proceso de esta iniciativa, en su pasado busco formas para sustentarse y luchar para obtener un título académico. Para ella poder estudiar logaría cambiar la historia de su vida, en su camino se topó con una señora que le platico sobre algunas entidades que brindaban becas para estudiar, al ser una mujer altamente participativa logro conseguir la beca y poder concluir con un año de la carrea de perito en administración.
Deseaba culminar su carrera, pero en ese entonces contrajo matrimonio y poco después tuvo un bebé lo que resulto una responsabilidad para ella, con los pocos recursos que tenía y el cuido que debía de dar a su hijo, termino por abandonar su carrera. Sin embargo, consiguió una pareja que le apoyaba bastante y veía en Leticia un potencial para hacer cosas grandes. Poco después de haberse retirado de sus actividades productivas, consiguió la forma de participar en grupos juveniles organizados de su comunidad, siempre la invitaban a que participará en cualquier proceso, por si en algún momento obtendría algún beneficio. En Cantel los grupos juveniles se han mantenido organizados con el objetivo de catalizar proyectos que beneficien a la población, estos grupos incluso están aliados con la oficina municipal de la juventud, que en momentos les brinda apoyo.
Esa fue la línea de inicio, donde Leticia pudo integrarse al proceso de la iniciativa del proyecto CLD. “Siempre he querido realizar algo propio, digamos tener un negocio, y cuando me contaron del proyecto yo dije: esta es mi oportunidad y aproveché el momento, porque las cosas pasan por algo” mencionó. Su esposo y su hijo siempre la motivaron, cuando inició en el proceso de la metodología A&E, logro identificar muchas cosas para la construcción de un negocio, consolidar mejor sus ideas y aterrizar en uno en especial, su primera idea, venta de pollos, pensó que esa sería el detonante que le daría el éxito. Logro concursar para optar al capital semilla que ofrecía la iniciativa, siempre con la mente positiva y la fe en que podía lograrlo. Después de los procesos que tuvo que haber pasado para ser evaluada logro conseguir ser acreedora del capital.
“Recibí la notificación por medio de un mensaje y ese día yo estaba trabajando y cuando vi el mensaje, en ese momento salí corriendo, en busca de mi esposo y mi hijo, se asustaron porque vieron que estaba tan exaltada, pero fue por pura emoción” indicó Leticia tras recibir el mensaje para ser premiada.
Luego de haber ganado, puso en marcha su negocio, pero siempre fue con el asesoramiento que se ofrecía dentro del proyecto. También logro formar parte de un grupo selecto para participar en mentorías personalizadas y que la acompañarán en su proceso de emprender. Sin embargo, lo que parecía oro, termino siendo una tragedia para ella, su idea de negocio no brindaba los frutos que ella esperaba. Se sintió decepcionada porque no veía los resultados de sus ganancias. Se replanteo lo sucedido, no sabía si omitió algún paso de sus módulos o alguno de los consejos y herramientas que recibió durante su capacitación. No entendía el por qué. Se acercó al personal de Multiverse, socio implementador de CLD y les comento lo que le había sucedido, incluso indico que deseaba cambiar de idea, reinvertir lo poco que puedo generar con los pollos. El inconveniente era que ya habían avanzado en el programa de aceleramiento e iba en la fase 2 y no podían detenerse, debía seguir con la misma idea.
Leticia Yac mostrando aretes de su nuevo emprendimiento.
Con eso en mente, Leticia conto a su esposo lo que pasaba y el consejo que le brindo fue que buscara otra idea, porque ella siempre fue muy buena en encontrar alternativas, esa motivación le permitió volver a sus módulos y ver que ideas dejo plasmados en el camino, para poder reinvertirse y recuperar sus pérdidas. Encontró una idea que no pensaría que le iba a funcionar y no lo pensó dos veces y volvió a intentar, esta vez inicio con la venta de joyas, pero previo a esto volvió a seguir los pasos que realizo para consolidar un buen emprendimiento, ahora tomando en cuenta sus lecciones aprendidas. En Cantel era muy común la venta de joyas, pero siempre se vendía en un solo punto, que era el mercado, en su imaginario encontró que debía ser diferente y que debía ofrecer lo que las demás no ofrecían. Entendió la importancia de las redes, algo que omitió en su primer emprendimiento, vendía sus joyas por medio de transmisiones y ofrecía servicio a domicilio. Se dio cuenta que en poco tiempo pudo recuperar doblemente su inversión y obtener mejores ganancias, a diferencia de esperar 3 meses para que los poyos se vendieran y no obtener ganancias reales.
Esto demuestra el potencial creativo de las juventudes y su fuerza para reinventarse, el proyecto CLD toma en cuenta estas mentes creativas que buscan opciones de crecimiento desde sus localidades y apoyarlos en su trayecto.
El proyecto Comunidades Liderando su Desarrollo (CLD) junto a sus socios implementadores invierten en las ideas creativas de las juventudes del occidente de Guatemala, con el fin de reducir las brechas de desigualdades e incrementar el desarrollo económico rural.
En Cantel, un municipio apegado al este del departamento de Quetzaltenango, con clima frio que cubre el manto de los cerros que compone una parte del Altiplano, donde mayormente su gente desde temprana edad, se incorpora a las tareas productivas para convertirse en los proveedores del hogar, lo que reduce las posibilidades del derecho a educarse. Leticia Yac es un claro ejemplo, de una mujer joven, que con pocas oportunidades a logrado junto a sus familiares salir adelante.
Leticia Yac sostiene un pollito de su primer emprendimiento, antes de explorar nuevas ideas.
“Mis padres no contaban con educación, mi padre era carpintero y mi madre era ama de casa y en casa éramos 10 hermanos, no disfrutábamos de buenos beneficios. Mi padre al poco tiempo, murió por diabetes crónica, siendo nosotros pequeños ¡no sabíamos que hacer!” Expreso Leticia, actual emprendedora del proyecto CLD.
La desigualdad en oportunidades y los retos que enfrentan los jóvenes, los tientan a migrar a otros lugares para conseguir la prosperidad que tanto anhelan. Para la Leticia rendirse no es una opción y sabe muy bien que el esfuerzo conlleva una recompensa, a pesar de las dificultades y el peso de las obligaciones que contrajo desde pequeña, nunca supo rendirse. “En ese tiempo nos costaba bastante, pero buscábamos la forma de salir adelante.” indicó.
El proyecto CLD, desde su iniciativa Impulso a Emprendimientos Juveniles ha brindado capital de semilla a más de 100 jóvenes del Occidente, con el fin de catapultar las ideas creativas e innovadoras de la juventud guatemalteca y les esa alternativa para que se queden y busquen su propio desarrollo desde sus comunidades. Leticia antes de ingresar al proceso de esta iniciativa, en su pasado busco formas para sustentarse y luchar para obtener un título académico. Para ella poder estudiar logaría cambiar la historia de su vida, en su camino se topó con una señora que le platico sobre algunas entidades que brindaban becas para estudiar, al ser una mujer altamente participativa logro conseguir la beca y poder concluir con un año de la carrea de perito en administración.
Deseaba culminar su carrera, pero en ese entonces contrajo matrimonio y poco después tuvo un bebé lo que resulto una responsabilidad para ella, con los pocos recursos que tenía y el cuido que debía de dar a su hijo, termino por abandonar su carrera. Sin embargo, consiguió una pareja que le apoyaba bastante y veía en Leticia un potencial para hacer cosas grandes. Poco después de haberse retirado de sus actividades productivas, consiguió la forma de participar en grupos juveniles organizados de su comunidad, siempre la invitaban a que participará en cualquier proceso, por si en algún momento obtendría algún beneficio. En Cantel los grupos juveniles se han mantenido organizados con el objetivo de catalizar proyectos que beneficien a la población, estos grupos incluso están aliados con la oficina municipal de la juventud, que en momentos les brinda apoyo.
Esa fue la línea de inicio, donde Leticia pudo integrarse al proceso de la iniciativa del proyecto CLD. “Siempre he querido realizar algo propio, digamos tener un negocio, y cuando me contaron del proyecto yo dije: esta es mi oportunidad y aproveché el momento, porque las cosas pasan por algo” mencionó. Su esposo y su hijo siempre la motivaron, cuando inició en el proceso de la metodología A&E, logro identificar muchas cosas para la construcción de un negocio, consolidar mejor sus ideas y aterrizar en uno en especial, su primera idea, venta de pollos, pensó que esa sería el detonante que le daría el éxito. Logro concursar para optar al capital semilla que ofrecía la iniciativa, siempre con la mente positiva y la fe en que podía lograrlo. Después de los procesos que tuvo que haber pasado para ser evaluada logro conseguir ser acreedora del capital.
“Recibí la notificación por medio de un mensaje y ese día yo estaba trabajando y cuando vi el mensaje, en ese momento salí corriendo, en busca de mi esposo y mi hijo, se asustaron porque vieron que estaba tan exaltada, pero fue por pura emoción” indicó Leticia tras recibir el mensaje para ser premiada.
Luego de haber ganado, puso en marcha su negocio, pero siempre fue con el asesoramiento que se ofrecía dentro del proyecto. También logro formar parte de un grupo selecto para participar en mentorías personalizadas y que la acompañarán en su proceso de emprender. Sin embargo, lo que parecía oro, termino siendo una tragedia para ella, su idea de negocio no brindaba los frutos que ella esperaba. Se sintió decepcionada porque no veía los resultados de sus ganancias. Se replanteo lo sucedido, no sabía si omitió algún paso de sus módulos o alguno de los consejos y herramientas que recibió durante su capacitación. No entendía el por qué. Se acercó al personal de Multiverse, socio implementador de CLD y les comento lo que le había sucedido, incluso indico que deseaba cambiar de idea, reinvertir lo poco que puedo generar con los pollos. El inconveniente era que ya habían avanzado en el programa de aceleramiento e iba en la fase 2 y no podían detenerse, debía seguir con la misma idea.
Leticia Yac mostrando aretes de su nuevo emprendimiento.
Con eso en mente, Leticia conto a su esposo lo que pasaba y el consejo que le brindo fue que buscara otra idea, porque ella siempre fue muy buena en encontrar alternativas, esa motivación le permitió volver a sus módulos y ver que ideas dejo plasmados en el camino, para poder reinvertirse y recuperar sus pérdidas. Encontró una idea que no pensaría que le iba a funcionar y no lo pensó dos veces y volvió a intentar, esta vez inicio con la venta de joyas, pero previo a esto volvió a seguir los pasos que realizo para consolidar un buen emprendimiento, ahora tomando en cuenta sus lecciones aprendidas. En Cantel era muy común la venta de joyas, pero siempre se vendía en un solo punto, que era el mercado, en su imaginario encontró que debía ser diferente y que debía ofrecer lo que las demás no ofrecían. Entendió la importancia de las redes, algo que omitió en su primer emprendimiento, vendía sus joyas por medio de transmisiones y ofrecía servicio a domicilio. Se dio cuenta que en poco tiempo pudo recuperar doblemente su inversión y obtener mejores ganancias, a diferencia de esperar 3 meses para que los poyos se vendieran y no obtener ganancias reales.
Esto demuestra el potencial creativo de las juventudes y su fuerza para reinventarse, el proyecto CLD toma en cuenta estas mentes creativas que buscan opciones de crecimiento desde sus localidades y apoyarlos en su trayecto.
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